En foros de crianza en internet, miles de mamás comparten la misma historia devastadora:
"Estaba destrozada. Me sentía enferma. Sentía que era la peor madre del planeta." — Mamá de un niño de 2.5 años con 6 caries, todas requiriendo empastes
"Me siento como una madre terrible. Bueno, supongo que realmente lo soy." — Mamá de un bebé de 15 meses con varios dientes astillados y caries dentales
"Mi hijo de casi 4 años grita Nooooooo cada vez que mencionamos cepillarse los dientes... se convierte en una batalla de una hora cada noche. Ya no puedo soportarlo más." — Mamá desesperada pidiendo ayuda
¿Te suena familiar?
Quizás has probado todos los cepillos de dientes con personajes de dibujos animados. Quizás has cantado canciones, hecho juegos, ofrecido recompensas. Quizás has gastado cientos en dentistas pediátricos solo para escuchar "tiene 8 caries" cuando pensabas que estabas haciendo todo bien.
Quizás todavía das el pecho por la noche porque es la única forma en que alguien en tu casa puede dormir, pero te quedas despierta preocupada por lo que le está pasando a sus dientes.
Esto es lo que nadie te dice: Incluso un cepillado perfecto no puede prevenir las caries. Porque para cuando tomas ese cepillo de dientes, el daño ya está hecho.